Caza real con «Z»

Arturo Daussà y Javier Luque ―el orden no es alfabético, sino fiel a la tradición: la edad― nos brindan una historia que, sin abandonar el género negro, se escapa del molde, aunque no del rigor y la coherencia en la trama que transcurre en un escenario pringado de corrupciones, ambiciones y perversiones. 

Una novela escrita con desvergüenza y amable humor que ha dado a luz a una singular agencia de detectives que promete continuidad.

La Agencia de Detective El Rayo es la sabia suma de siete viejos jubilados ―unos más viejos que otras y otros más jubilados que prejubilada una, que de todo hay― que haciendo honor a su eslogan, el rayo soy, donde me llaman voy―, necesidad y falta de dinero obliga, se lanzan a averiguar que se esconde tras el oportuno desplome de un ascensor en un lujoso hotel de Barcelona a fin de obtener la libertad de Martín Prats, dueño de Ascensores la Paloma, y conseguir el premio: un nuevo ascensor que sustituya al arcaico y averiado de su edificio.

Una novela llena de intriga, con episodios rebosantes de humor, no pocas veces negro y ahíto de sarcasmo ―única manera de afrontar la mierda de mundo que, sin pretenderlo ni desearlo, ellos mismos han construido con su esfuerzo, su sudor y decenas de años de sacrificio― que nos llevarán hasta la solución del enigma.

Entren en el ascensor y les aseguramos que no se bajarán sin soltar más de una carcajada y sin que, como un rayo, nuestros siete investigadores os lleven a descubrir el asesino… que no es el mayordomo ni el jardinero, que a estos jóvenes ancianos—o aspirante a ello—no se les da bien estos personajes: no pueden permitirse ni unos ni otras; las pensiones están muy bajas.

ISBN‎ 979-8242734227